La final del estelar comenzó con el pie izquierdo para los jueces. El público presente no perdonó las polémicas de la temporada y recibió con una silbatina ensordecedora a Raquel y Vasco.
Lo que debía ser una fiesta de la danza, comenzó con un ambiente cortado con cuchillo. La Gran Final de Fiebre de Baile se tomó el Movistar Arena este miércoles para coronar al ganador de la sexta temporada, pero antes de que los bailarines pudieran brillar, el «Monstruo» del Parque O’Higgins despertó.
Con un recinto repleto de fanáticos apoyando a los seis finalistas (Camila Andrade, Cata Days, Faloon Larraguibel, Gabriel Urzúa, Skarleth Labra y Princesa Alba), la tensión se centró inesperadamente en el sector de los jueces.
“El Público” cobró cuentas pendientes
Apenas Diana Bolocco presentó al jurado, la reacción fue inmediata y lapidaria. Raquel Argandoña y Vasco Moulian fueron recibidos con una ola masiva de pifias y abucheos que retumbaron en la transmisión en vivo.
El público no olvidó las múltiples polémicas y cruces que ambos protagonizaron durante el ciclo con los participantes favoritos, y se los hicieron saber sin filtro.
Mientras Vasco Moulian intentaba mantener la compostura respondiendo con un gesto de «pulgar hacia abajo» (asumiendo el rol de villano), la situación con «La Quintrala» fue más tensa.
La parada de carros de Raquel
Lejos de amilanarse, Argandoña tomó el micrófono en medio de la silbatina cuando le tocó evaluar. Visiblemente incómoda, pero fiel a su estilo de hierro, lanzó una frase que sacó risas nerviosas entre los finalistas:
“Gracias (…) Estoy acostumbrada, pifien nomás”.
La animadora Diana Bolocco intentó mediar en la situación, pero el descontento era evidente.
🔴 10 MIL PERSONAS EN EL MOVISTAR ARENA: PIFIAS PARA RAQUEL ARGANDOÑA EN LA FINAL DE FIEBRE DE BAILE #FinalFiebreDeBaile pic.twitter.com/Cy8dMGYp9v
— Alee (@SoyAleeOrtiz) February 5, 2026
El giro inesperado: Del odio al amor
Sin embargo, la televisión en vivo es impredecible. Minutos después del bochornoso recibimiento, la atmósfera cambió radicalmente.
Tras la presentación de Princesa Alba junto a Juanfra Matamala, Raquel Argandoña decidió premiar el despliegue artístico con la nota máxima. Al levantar el 10, las pifias se transformaron mágicamente en aplausos y vítores, demostrando que en el Movistar Arena, el perdón solo cuesta una buena nota.
El programa continúa en desarrollo para definir quién se llevará la corona de esta intensa temporada.