El mundo del género urbano chileno está conmocionado, pero esta vez no por un nuevo lanzamiento musical, sino por la grave situación judicial de uno de sus productores más exitosos. Joaquín Rodríguez, conocido en la escena como “Nes on the Shet”, pasará el Año Nuevo tras las rejas, cumpliendo prisión preventiva tras ser formalizado por el delito de secuestro extorsivo con resultado de tortura en contra de uno de sus propios empleados.
La trama que llevó a la cárcel al hombre detrás de los hits de artistas como Cris MJ, El Jordan 23 y Marcianeke parece sacada de una película de gánsteres.
Según los antecedentes presentados por la Fiscalía, todo se desencadenó en noviembre pasado, cuando Rodríguez acusó a la víctima de haberle robado un short de diseñador avaluado en 3 millones de pesos. Lo que debió ser una denuncia policial se transformó, según la investigación, en una “detención ciudadana” ilegal que incluyó el traslado forzoso del trabajador a la población Pucará de Quilicura, donde habría sido sometido a vejámenes para confesar el supuesto robo.
Del éxito en Spotify a la celda
Pero, ¿quién es realmente Nes on the Shet? Con casi un millón de seguidores en Instagram, Rodríguez se había posicionado como un referente indiscutido de la música urbana nacional. Su portafolio incluye la producción, grabación y mezcla de éxitos globales como “Cabaña” de El Jordan 23 (260 millones de reproducciones) y gran parte del disco “Partyson” de Cris MJ, incluyendo el hit “Daytona”. Su firma sonora era sinónimo de calidad y éxito viral.
Hoy, su realidad es diametralmente opuesta. La abogada de la víctima, Eva Guerrero, detalló que el productor culpó a su empleado del extravío de la lujosa prenda y decidió tomar la justicia por su mano.
Mientras la defensa del productor intenta desestimar las acusaciones, Rodríguez deberá permanecer privado de libertad durante todo el proceso penal, arriesgando penas que podrían sepultar su carrera musical bajo años de presidio efectivo si se comprueban los delitos acusados.