La popular marca de fast fashion enfrenta un duro revés judicial en Italia.
La compañía de moda Shein fue sancionada con un millón de euros por la Autorità Garante della Concorrenza e del Mercato (AGCM) de Italia. La acusación: greenwashing y promoción engañosa de su ropa.
Según la entidad, Shein difundió mensajes ambientales falsos o confusos sobre reciclaje y sostenibilidad, principalmente en su web oficial para el mercado italiano.
La empresa habló de un “diseño de sistema circular” y de productos reciclables. Sin embargo, la investigación concluyó que muchas de esas afirmaciones son falsas, vagas o exageradas.
Shein también destacó el uso de fibras “verdes” en sus colecciones. Pero no detalló beneficios reales a lo largo del ciclo de vida de las prendas ni su porcentaje real de uso.
El lado oscuro de la moda rápida
El fallo sostiene que los mensajes de Shein llevaron a creer que algunas prendas eran “totalmente reciclables y sustentables”, algo que no es cierto dada la naturaleza de sus fibras.
Además, se cuestionó la promesa de reducción de emisiones para 2030 y cero emisiones para 2050. Todo ello, según AGCM, en un contexto de aumento real de emisiones en 2023 y 2024.
Shein opera dentro de la categoría fast fashion y super fast fashion, sectores altamente contaminantes por sus ritmos de producción y distribución masiva.
Desde la empresa respondieron que cooperaron con AGCM durante todo el proceso. Además, informaron que ya han tomado medidas internas para aclarar sus declaraciones ecológicas.
“Refinamos los procesos de revisión y actualizamos el sitio web para cumplir con la normativa”, declaró la empresa en un comunicado.