Patricio Muñoz desató un operativo del GOPE y la cancelación de un vuelo Sky tras decir irónicamente que “el explosivo está en la aeronave”. Su hermana lamentó la medida cautelar y justificó la reacción de él ante la fiscalización.
Hay bromas que salen caras, y la de Patricio Muñoz Manríquez (38) le costó no solo una formalización, sino poner en riesgo su fuente laboral. El incidente, ocurrido el pasado lunes en el Aeropuerto de Santiago, obligó a evacuar a 136 pasajeros y cancelar el vuelo 226 de Sky Airline con destino a Copiapó.
Todo comenzó cuando personal de la DGAC detectó una «vibración anómala» en la maleta de Muñoz. Al ser consultado, el pasajero lanzó una frase que activó todos los protocolos antiterroristas:
“En mi equipaje no hay nada. El explosivo probablemente está en la aeronave”.
La «ironía» movilizó al GOPE de Carabineros, retrasó vuelos y terminó con Muñoz detenido por infracción al Código Aeronáutico.
Sin avión y ¿sin trabajo?
Tras la formalización, el tribunal decretó medidas cautelares severas: firma mensual, arraigo nacional y la prohibición absoluta de acercarse a cualquier aeropuerto.
Esta última medida es la que más complica al imputado. Según explicó Isabel, su hermana, Patricio trabaja en obras en el norte y necesita viajar constantemente.
“El hecho de que le prohíban tomar un avión es no dejarlo salir a trabajar, porque en la octava región no hay obras de ese tipo”, lamentó la familiar a LUN.
La polémica defensa: “Es hombre”
Sin embargo, lo que más llamó la atención fueron los argumentos de Isabel para justificar el actuar de su hermano frente a la fiscalización de la DGAC. Según ella, la molestia de Patricio fue natural.
“Lo dijo en son de ‘cómo voy a tener una bomba yo, si voy a trabajar’. Es como la sensación de decir ‘mira a quién están molestando’”, explicó.
Y remató con una frase que ha encendido el debate:
“No sé a qué se referían con una vibración. Yo creo que a mi hermano le debe haber molestado la actitud. Como hombre, es menos tolerable a ese tipo de cosas”.
La Fiscalía dispuso un plazo de 90 días de investigación, tiempo en el cual Muñoz deberá buscar una forma terrestre —y mucho más lenta— para llegar a Copiapó si quiere mantener su empleo.