Creatividad en miniatura: La “Toy Photography” se consolida como tendencia de entretención en Chile

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El auge del coleccionismo, las redes sociales y el acceso a la fotografía móvil han impulsado esta práctica en el país. Grandes y chicos recrean pasajes cinematográficos realistas utilizando figuras de acción y elementos del hogar.

La combinación de juguetes, escenarios caseros y un teléfono celular se ha transformado en la base de la “Toy Photography” (fotografía de juguetes), una tendencia que suma cada vez más adherentes en Chile. El fenómeno coincide con las altas expectativas que generan las nuevas fases cinematográficas de los estudios Disney y Marvel, lo que incentiva a los fanáticos a recrear de forma realista pasajes icónicos de sus sagas de ficción favoritas.

El crecimiento de este pasatiempo a nivel local responde a una mezcla entre la cultura pop y la nostalgia. El incremento de las comunidades de coleccionistas y la amplia variedad de productos en el mercado, sumado a la masificación de herramientas digitales accesibles, han permitido expandir una actividad que no distingue rangos de edad.

De pasatiempo a propuesta visual

Un referente de esta disciplina en el entorno local es el fotógrafo y coleccionista chileno Camilo González, conocido en plataformas digitales como @fotoygrafo. El creador de contenido relata que este interés comenzó utilizando el entorno inmediato y los elementos disponibles en el hogar, evolucionando paulatinamente desde un hobby hacia el desarrollo de historias y mundos en miniatura con una propuesta visual elaborada.

Según explica González, la actividad requiere de un aprendizaje constante donde la experimentación práctica es fundamental. “Es atreverse, probar y equivocarse. Yo sigo aprendiendo todos los días”, detalla el realizador respecto al proceso de captura.

La creatividad sobre el recurso técnico

El desarrollo de esta tendencia destaca por su carácter accesible, permitiendo que grupos familiares compartan la experiencia utilizando recursos cotidianos. En lugar de requerir equipos de iluminación profesional o cámaras de alta gama, los efectos se consiguen mediante la reutilización de objetos comunes.

“Todo es súper orgánico: la lluvia está hecha con agüita; un cojín puede ser una nube, algodón para efectos, luces para dar ambiente, siempre trato de construir la escena con cosas sencillas. Y no necesitas una cámara increíble, puedes hacerlo con tu celular”, argumenta González. El fotógrafo concluye que la práctica opera como una vía de esparcimiento para reconectar con etapas lúdicas: “La foto al final es eso: jugar, lo que me conecta con mi infancia”.

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